TRASPLANTE AUTOLOGO DE PROGENITORES HEMATOPOYETICOS EN LINFOMAS UTILIZANDO EL ESQUEMA BEAM COMO QUIMIOTERAPIA DE RESCATE PRE-TRASPLANTE (MINI-BEAM) O COMO REGIMEN DE ACONDICIONAMIENTO: ANALISIS DE SU EFICACIA Y TOXICIDAD.

Autor: MARTIN GARCIA-SANCHO ALEJANDRO
Año: 2003
Universidad: SALAMANCA
Centro de realización: FACULTAD DE MEDICINA
Centro de lectura: FACULTAD DE MEDICINA
Director: CABALLERO BARRIGON MARIA DOLORES
Tribunal: HERNANDEZ NAVARRO FERNANDO , CONDE GARCIA EULOGIO , HERAS FERNANDO INMACULADA , MARTINO BOFARULL RODRIGO , GONZALEZ DIAZ MARCOS
Resumen de la tesis

El trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos (TAPH) es la mejor opción disponible de tratamiento para muchos pacientes con linfoma refractario en recaída. En el presente trabajo, hemos analizado la eficacia y toxicidad del régimen de quimioterapia (QT) BEAM (BCNU, etopósido, Ara-C y melfalán) como tratamiento de rescate pre-trasplante (Mini-BEAM) o como régimen de acondicionamiento. Los resultados se describen mediante la inclusión de cinco artículos publicados como consecuencia del trabajo realizado. En el artículo 1 (Br J Haematol 2001; 113: 161-71) analizamos la eficacia y toxicidad del régimen Mini-BEAM en 55 pacientes con enfermedad de Hodgkin (EH) refractaria o en recaída, candidatos a TAPH, tras un seguimiento a largo plazo (mediana de 68 meses). Nuestros resultados indicaron que Mini-BEAM es un tratamiento citorreductor eficaz y seguro, asociado a una alta tasa de respuestas (84%). Además, la respuesta a este régimen predice la supervivencia de estos enfermos a largo plazo. Las tasas más bajas de respuesta se dieron en pacientes con afectación extranodal, por lo que sería necesario buscar alternativas terapéuticas para estos pacientes. En el artículo 2 (Haematologica 2001; 86: 494-8) analizamos los factores que influyen sobre la movilización de progenitores hematopoyéticos (PH) en una serie homogénea de pacientes con EH (n = 54) que recibieron consecutivamente G-CSF como agente único de movilización. Observamos una mala movilización de células CD34+ en los pacientes que habían sido más intensamente tratados con QT. En el análisis multivariante, el único factor adverso independiente fue la administración pre-movilización de dos o más ciclos Mini-BEAM. Por tanto, teniendo en cuenta que este régimen es muy efectivo como tratamiento de rescate en pacientes con EH refractaria o en recaída, sería oportuno realizar la movilización y aféresis de PH antes de la administración del Mini-BEAM, o bien tras el primer ciclo. En el artículo 3 (Bone Marrow Transplant 2004; 33: 579-87) analizamos 103 pacientes con linfoma tratados en nuestro centro con el esquema BEAM y TAPH de sangre periférica (SP). Nuestros resultados mostraron que el tipo e intensidad de la QT administrada antes del trasplante es un factor crítico que afecta la recogida de PH, recuperación hematológica precoz y toxocidad relacionada con el trasplante, sin que afecte de forma significativa el injerto a largo plazo. Observamos una asociación independiente entre las dosis acumuladas de etopósido y la recogida de células CD34+, el injerto de plaquetas y la mortalidad relacionada con el trasplante (MRT). En el artículo 4 (Hematol J 2004; en prensa) analizamos 40 pacientes con linfoma tratados en nuestro centro con el esquema BEAM y TAPH de médula ósea (MO). En este caso, al contrario de lo observado en el trabajo anterior, la QT pre-trasplante tuvo muy poca o ninguna influencia sobre la recogida de PH y sobre la recuperación hematológica precoz, mostrando una mayor influencia sobre el injerto a largo plazo. Por tanto, en pacientes con linfoma intensamente tratados con QT, en los que es predecible una mala movilización de PH, el TAPH de MO representa una opción atractiva. Finalmente, en el artículo 5 (Bone Marrow Transplant 2004; en prensa), analizamos dos cohortes secuenciales de pacientes con linfoma sometidos a TAPH en nuestro centro, con el objetivo de comparar el régimen de acondicionamiento BEAM a dosis convencionales (1ª cohorte) frente al mismo régimen con dosis aumentada de etopósido (desde 800 hasta 1600 mg/m2) (2ª cohorte). No observamos diferencias significativas entre los dos grupos en la recuperación hematológica, toxicidad extra-hematológica, incidencia de SMD o tasas de MRT. Sin embargo, el régimen BEAM con dosis escalada de etopósido no mejoró de forma significativa los resultados que se obtuvieron con el régimen convencional, en cuanto a tasa de respuestas, SG o SLE.
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