LA NATURALEZA Y EL PAISAJE DE MURCIA EN LA OBRA DE FRANCISCO SANCHEZ BAUTISTA.

Autor: CARCELES ALEMAN ANA
Año: 1997
Universidad: MURCIA
Centro de realización:
Centro de lectura: LETRAS
Director: BARCELO JIMENEZ JUAN
Tribunal: DIEZ DE REVENGA TORRES FRANCISCO JAVIER , RAMOS ORTEGA MANUEL J. , CLEMENTSON CEREZO CARLOS , PACO DE MOYA MARIANO DE , DIEZ DE REVENGA TORRES MARIA JOSEFA
Resumen de la tesis

El estudio ha examinado las obras del poeta Francisco Sánchez Bautista tornando como eje la naturaleza y el paisaje de Murcia. Se han analizado también las obras desde distintos ángulos, según se observa en el índice del trabajo. Hemos partido del concepto de naturaleza y paisaje, para analizar el método del poeta, que es de generalización y selección de los elementos, hasta llegar a un punto de simbolización y de mitificación. El paisaje poético de Francisco Sánchez Bautista se perfila progresivamente, atendiendo a una trayectoria definida por la crítica y que se aborda en el trabajo. El proceso de evocación íntima del paisaje natal, unido a una serie de símbolos y mitos le lleva a una especial mitificación de las tierras murcianas fértiles en Arcadia, mientras que la proyección solidaria del dolor de los otros en la naturaleza del secano también da lugar a un paisaje mitificado, aunque en este caso caracterizado por la desolación, la devastació y la soledad de las tierras paupérrimas. El estudio completo de las obras arroja unas constantes; una de ellas es la creación de un yo poético arraigado a la tierra natal, enraizado como árbol enhiesto a la tierra, de la que se siente parte -barro, limo- dirá el poeta, Ya en Tierras de sol y de angustia y luego en Elegía del Sureste, se establece una identificación entre hombre y tierra, una fusión anímica del poeta al paisaje natal. La condición terrena, sujeta a la caducidad es una asunción explícita en esta poesía. El hombre es un ser mortal pero transido de ansias de inmortalidad. La naturaleza refleja esos conceptos en una serie de referentes que el poeta selecciona como metáforas o como símbolos de lo caduco o de lo eterno. Con frecuencia la naturaleza es libertad, armonía, espacio donde se manifiesta lo que es superior al hombre. El poeta se plantea entonces las grandes cuestiones metafísicas, sin abandonar la preocupación social, porque la poesía de Francisco Sánchez Bautista se plantea los problemas sociales, metafísicos y morales y esa problemática, que impregna toda su obra, está siempre en estrecha relación -como en Razón de lo cotidiano- con la visión que el poeta tiene de la naturaleza. La naturaleza aquí es una naturaleza real, con topónimos concretos que aluden a la vida dura y áspera de las gentes del campo y de la huerta murciana. Pero el poeta no es localista, sino que trasciende lo particular en un original vuelo hacia lo general. Podemos inferir que el poeta se nutre de la realidad agónica y dolorosamente real que observa a su alrededor, pero esa realidad pasa por los filtros de su conciencia lírica y se convierte en una nueva realidad poética, en una recreación, que tendrá matices muy contrastados si atendemos a las etapas de su ya larga trayectoria. El contraste en uno de los recursos fundamentales, que afecta a los referentes, a los contenidos poemáticos. El lirismo de poemarios como Del tiempo y la memoria y Alto acompañamiento, y la perfección estilística y métrica a que llega el poeta nos confirman a un verdadero poeta que halla la raíz de su espíritu lírico en la conciencia angustiada de la temporalidad, en la nostálgica memoria del paraíso de la Arcadia, ya perdido, como ha perdido el tiempo edénico de su infancia, y en el mensaje ético de los poetas clásicos.
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