Este trabajo explora y
ejemplifica las posibilidades de articular una nueva disciplina metacientífica,la "Psicología Social del Conocimiento Científico", interesada por el estudio de las relaciones que puedan existir entre ciertos procesos y variables psicosociales y la
conformación, evaluación y validación
del conocimiento científico.
Se definde que la "Psicología Social del Conocimiento Científico" encuentra su justificación, al igual que el resto de los actuales "Estudios Sociales de la Ciencia y de la Tecnología", en el contexto intelectual que se ha generado tras la
apertura del debate epistemológico suscitado a raíz de la profunda crisis sufrida por las diversas versiones del positivismo en la Filosofía de la Ciencia, y que ha llevado a muchos autores a tomar conciencia del ineludible carácter fragmentación de
la razón científica.
En la primera parte del trabajo, titulada "Momentos epistémicos en el proceso de fragmentación de la razón científica", se describe el proceso que ha conducido a ese estado actual de "fragmentación" que, se piensa, caracteriza a la razón
científca en ciertas parcelas del saber .En concreto, se analizan alguna las ideas que han dominado las reflexiones sobre el conocimiento científico a lo largo de la moderan historia de la gnoseología. Para ello, y tomando como hilo conductor la
diferente consideración en que se ha tenido al sujeto empírico del conocimiento, se desarrollan tres capítulos en los que el citado proceso de fragmentación queda caracterizado como el resultado de la sucesión, más o menos aproximada, de una serie
de "momentos epistemológicos" distintivos: el momento de reglamentación, el de sociologización y el de psicologización del conocimiento científico.
En la segunda, que lleva por título "La psicologización del conocimiento psicoterapéutico: un ejemplo extremo del proceso de fragmentación de la razón científica", se presenta el estudio de uno de los casos más representativos que se podían
haber encontrado para sustentar las tesis esgrimidas en la promera parte de este trabajo: el de las actuales "psicoterapias científicas". Con ello, no sólo se pretende poner de manifiesto las difíciles consecuencias que ha acarreado el importe
proceso de fragmentación sufrido por la razón psicoterapéutica en los últimos años, sino también las dificultades inherentes a cualquier planteamiento metacientífico que, para intentar solventarlas, pretenda seguir manteniendo la idea de una razón
cognoscente desubstancializada y unitaria como motor de la práctica tecnocientífica.