Las enzimas líticas de Streptococcus pneumoniae constituyen un claro ejemplo de organización modular.
Todas ellas presentan un módulo catalítico y un módulo de unión al sustrato por el reconocimiento específico de los residuos de colina presentes en la pared de neumococo. Cada una de las enzimas líticas codificadas por la bacteria ejerce su
actividad sobre distintos puntos de la pared, participando en la correcta formación de pared celular en el crecimiento, en la separación delas células hijas tras la división y en la lisis en la fase estacionaria. Así, la amidasa LytA, que es la
autolisina mayoritaria en nuemococo, reompe los enlaces amida que se establecen entre los residuos de ácido N-acetilmuránico (NAM) y las cortas cadenas peptídicas que contribuyen a la estabilización de la pared al unirse entre sí. La lisoxima, LytC,
corta los enlaces glicosídicos que unen los azúcares NAM y glucosmaina, cuya alternancia da lugar a las cadenas glicánicas que forman la pared. Por último, LytB presenta actividad glucosaminidasa, hidrolizando los enlaces glicosídicos entre la
glucosamina y el NAM. Las endolisinas codificadas por los fagos que infectan esta bacetería presentan esta misma disposición modular. De hecho, la gran similitud existen entre los módulos con la misma función de las enzimas bacterianas y fágicas
apunta hacia un intercambio génico entre ambos microorganismos. Sin embargo, existen entre ellas diferencias estructurales que probablemente se traducen en su distinta regulación biológica, puesto que éstas están reguladas por el ciclo fágico del
virus.
La caracterización estructural a baja y alta resolución de LytC y Cpl-1, lisoximas codificadas por neumococo y el fago Cp-1, respectivamente, ha permitido establecer ciertas diferencias estructurales entre ellas y con relación a la otras
estructura de un miembro de la familia de proteínas que unen colina conocida hasta el momento, C-LytA. Así, la ver satilidad de la estructura del módulo de unión a colina (ChBM) se traduce en diversas características funcionales relacionadas con las
interacciones intermodulares, y por tanto con el reconocimiento de un determinado tipo de enlaces que cumplan las trestricciones impuestas por esta interacción, y con la eficacia catalítica por la interacción con los residuos de fosforilcolina de la
pared de la bacteria. En este sentido, se podría considerar la autoasociación mediada por colina que sufren las enzimas cuyos ChBMs están formados por únicamente seis repeticiones de secuencia como posible mecanismo para aumentar la eficacia
catalítica al aumentar el número de sitios de unión a colina.
Asimismo, la caracterización del dominio catalítico ha permitido establecer qué residuos están implicados en la hidrólisis enzimática y cual podría ser el mecanismo de acción de la familia GH-25 de las glicosilhlidrolasas, a la que pertenecen
estas lisozimas.