EPIDEMIOLOGÍA DE LA SARNA SARCÓPTICA (SARCOPTES SCABIEI) EN LA POBLACIÓN DE ARRUI (AMMOTRAGUS LERVIA) DEL PARQUE REGIONAL DE SIERRA ESPUÑA (MURCIA)

Autor: GONZÁLEZ CANDELA MÓNICA
Año: 2002
Universidad: MURCIA
Centro de realización: FACULTAD DE VETERINARIA
Centro de lectura: VETERINARIA
Director: LEÓN VIZCAÍNO LUIS
Tribunal: ALONSO DE VEGA FRANCISCO , REAL VALCÁRCEL FERNANDO , LAVÍN GONZÁLEZ SANTIAGO , PÉREZ JIMÉNEZ JESÚS MARÍA , MARTÍNEZ-CARRASCO PLEITE CARLOS
Resumen de la tesis

Los parámetros demográficos y sanitarios de la población de arrui del P.R.de Sierra Espuña, en Murcia (España) han sido evaluados en dos años diferentes; en el año 1994 mediante el método de censo puntos fijos e itinerarios, complementado con un recuento de excrementos; en el año 1999 mediante puntos fijos e itinerarios y mediante extracción de suero y biopsias de piel en una muestra representativa de animales para diagnóstico de la infestación por Sarcoptes scabiei. Se han estudiado parámetros biológicos (sexo, clases de edad y tamaño del cuerno), parámetros demográficos (densidad poblacional, tamaño y composición de los rebaños, frecuencias de sexos y edades, pirámides de edad y parámetros reproductivos), parámetros etológicos (gregarismo y segregación sexual) y parámetros sanitarios, tanto los grados anatomoclínicos de sarna e índices relacionados con esta parasitosis en el año 1994, como análisis parasitológico de biopsias de piel y detección de anticuerpos frente a Sarcoptes scabiei mediante ELISA en el año 1999. Además se ha realizado un estudio retrospectivo de la evolución de la población entre el año de su introducción (1972) y el año de finalización del presente estudio (1999) analizando los incrementos poblacionales interanuales y otros índices, y la evolución del tamaño del cuerno de los arruis cazados en este periodo de tiempo. La evolución del incremento anual de la población de arrui muestra que desde su introducción hasta 1977 se observan incrementos anuales positivos ascendentes, hasta el pico de 84,7% de este año. Tras 1977, se detecta una marcada rendencia a la reducción, con algunas oscilaciones paradójicas, fruto de las diferentes metodologías empleadas en la estima numérica de la población. A partir de 1991 el censo fue cuantificado por el método más preciso de combinar puntos fijos e itinerarios. Entre 1991 y 1992 se estimó un descenso de 27% en la población de arruis, justificable por la mortandad que causó la sarna sarcóptica. Aunque los datos de la estima de 1993 infravaloran el número real de arruis existentes en ese momento en el PR, probablemente debido a la etología del individuo enfermo de sarna (la epidemia de sarna se encontraba en su punto culminante con lo cual era de esperar una reducción drástica de la población y los animales enfermos desarrollan conductas más crípticas, que limitan la posibilidad de detección por parte del observador), se asiste a un descenso poblacional cercano al 84% entre 1991 y 1993. A partir de 1994, coincidiendo con la adopción de medidas de control sanitario (caza selectiva de enfermos, segregación de elevada proporción de animales sanos, quimioterapia in situ) comienza a observarse una tendencia ascendente anula de 51,9%, que posiblemente se debe al cambio en el método de censo (captura y recaptura). Desde 1996 hasta 1999 los incrementos aunque positivos son menores, lo interpretamos como presión del entorno sobre la población de modo que impide que los incrementos anuales alcancen una tendencia asintótica. La población de arui estuvo creciendo durante años muy por encima de los niveles recomendables de densidad, de acuerdo con la capacidad de carga del ecosistema en que habita (Murcia posee una climatología semiárida). Las reducciones poblacionales han sido causadas por la epidemia de sarna sarcóptia, predispuesta, probablemente por un exceso de pastoreo que condujo a los animales a estados de subnutrición, y por tanto a enfermedades, asumiendo que la salud es una función de la nutrición y por tanto de la producción primaria del biotopo. El aumento de la densidad poblacional tiene un efecto negativo en la demografía y pone en marcha mecanismos de regulación intrínsecos, entre los que destacan la reducción de la natalidad (con la consiguiente diminución de la tasa de crecimiento poblacional), el envejecimiento de la población y la desviación de la proporción de sexos a favor de uno de los dos géneros. Estos fenómenos habrán ocurrido a partir del año 1977, año en el cual la tasa de crecimiento de la población de arrui en el PR de Sierra Espuña comenzó a declinar. En el periodo de 1994 a 1999 la población de arrui del Parque Regional de Sierra Espuña no se ha mantenido estable, son evidentes las variaciones en la densidad, en la composición y tamaño de los grupos, y tambien en el sex ratio. En el año 1994 a densidad poblacional fue baja (2,9 1,4arruis/km2), sin embargo, en el año 1999 se observó un aumento de ésta (6,8 4,04arruis/Km2). La intensidad del gregarismo aumentó hasta el doble en 1999 (8,6) en comparación con el año 1994 (4'6). Entre los años 1994 y 1999 se produjo un considerable aumento del tamaño medio de rebaño, pasando de 7'8 arruis/rebaño a 19'2 arruis/rebaño y también aumentó la segregación sexual (de 70% rebaños unisexuales a 91'7% en 1999). Comprobamos que en la población de arrui de Sierra España se produce el fenómeno de segregación sexual fuera de la temporada de celo; en 1994 la mayoría de los grupos mixtos fueron rebaños entre 3 y 10 animales, mientras que en en 1999 fueron más numerosos los de mayor número de animales; los grupos mayores a 20 animales son significativamente heterosexuales en los dos años de estudio (1994 y 1999). En los dos años estudiados se ha demostrado asociación estadística significativa entre el género y el tamaño del rebaño. Los rebaños de machos son significativamente más pequeños cuando aumenta la densidad (1999) mientras que en las hembras y los jóvenes de arrui aumentan sus tamaños de rebaños con el incremento de la densidad poblacional. En 1994 la frecuencia de avistamiento de las hembras fue un 20% menor a la de los machos, mientras que en 1999 las frecuencias de avistamiento de ambos sexos era similares, observándose sólo un 1% más machos que hembras. En años de baja densidad poblacional (1994) no se manifiestan diferencias de tipo sexual en cuanto a la ubicación de éstos en el territorio; sin embargo en 1999, cuando la frecuencia de avistamiento de los sexos resultó cercana a la paridad (50%), sí se detectaron diferencias significativas de distribución de los sexos en los sectores estudiados. Mientras que en las zonas meridional y occidental de Sierra Espuña (Campix y Pedro López) predomina clarametne el avistamiento de machos (10% y 20% más frecuentes que las hembras), en la zona septentrional (sector Morrón Chico) se invierte la tendencia y las hembras son avistadas en proporciones mayores a los machos (20%). En las postrimería de la epidemia de sarna del arrui en Sierra Espuña (1994) durante la que murieron sobre todo los adultos , y en especial los machos, la pirámide de edades estaba muy desequilibrada: abundantes jóvenes (animales en su primer y segundo año de vida) (45%), machos desproporcionadamente poco representados (21%) y hembras en unos límites aceptables, moderadamente bajos (32%). La sarna se comportó como un factor que distorsiona la pirámide de edad, ya que su mortalidad no afectó por igual a todas las clases etarias (fue más prevalente en machos subadultos y en adultos viejos). La transición desde una situación epidémica (aunque en fase de declinación, como en el año 1994) a una fase de silencio epidémico (1999) condujo a un aumento en el colectivo de machos (10%) especialmente en los sectores geográficos por los que muestran tendencia (Campix, 45%). Este aumento del colectivo de machos hace que el valor de sex ratio se desvié, fenómeno que ha sido correlacionado positivamente con el índice reproductivo y con el aumento de la densidad poblacional. La población de arrui en 1999, al aumentar la densidad poblacional, comenzó una fase de declive. La proporción de jóvenes (J2) y de subadultos (H1 y M1) descendió y se produjo un envejecimiento de la población, observándose de nuevo machos de categoría M4, inexistentes en 1994. El arrui se comporta como una especie con alta potencialidad reproductora. El índice reproductivo de los arruis de Sierra Espuña fue de 0'59 crías por hembra en 1994, alcanzándose en el sector Pedro López un IR máximo de 0'7 crías por hembras. En 1999, el IR fue de 0'65 crías/hembras, volviéndose a observar el IR más alto en el sector Pedro López con 0'7 crías por hembra. La epidemia de sarna sarcóptica iniciada en 1991 y que todavía en 1994 mostraba una significativa prevalencia de morbilidad (12%) fue la causa del deterioro del IR. Cuando el sex ratio está desviado a favor de los machos y la densidad aumenta también lo hace la productividad (IR). Paralelamente el aumento de densidad de la población del arrui en Sierra Espuña los grupos matriarcales también pasan a ser de mayor tamaño, aunque han disminuido proporcionalmente los rebaños con crías, mixtos o matriarcales también pasan a ser de mayor tamaño, aunque han disminuido proporcionalmente los rebaños con crías, mixtos o matriarcales, del 50% al 48%. La disminución de la longitud y del parámetro basal del cuerno del arrui de Sierra Espuña nos indica que han existido graves periodos de exceso de densidad en la población, que han quedado registrados en su tamaño de cuerno. Con el transcurso de la permanencia del arrui en Sierra Espuña su cuerno ha ido disminuyendo en tamaño, a un promedio de 22 mm por año, que se hace más perceptible en los últimos años del estudio desde 1995 a 2000. En la hembras de Sierra Espuña la edad no influye tan decisivamente como en los machos en el tamaño del cuerno y muestran una tendencia al crecimiento constatne de la base del cuerno a lo largo de toda su vida. El perímetro basal aumenta significativamente en los primeros seis años de vida con tendencia asintótica hacia el séptimo año (27'2 cm). La variación del perímetro basal está condicionada a la edad con menor intensidad que la suma de otros factores (genéticos, nutricionales, sanitarios, individuales), al contrario de los constatado en la longitud del cuerno; ante situaciones de presión ambiental negativa, es más ventajoso para el arrui invertir en el incremento del perímetro basal que en longitud del cuerno, como modelo de asegurar su posición en la escala jerárquica. Respecto al modo de introducción de Sarcoptes scabiei en Sierra Espuña, debe tenerse en consideración el hallazgo, pocas semanas antes del inicio de la epidemia, de varios cadáveres de cabra doméstica on sarna sarcóptica dentro del área cercada del Parque Regional. El brote de sarcoptidosis en arruis de Sierra Espuña desarrolló una onda epidémica de cuatro años de duración (1992-1995). La prevalencia de la sarna sarcóptica en Sierra Espuña muestra una tendencia ascendente desde su inicio para luego descender; se produjo un aumento de la prevalencia entre 0 a 50% en el primer año de la epidemia (1992); el máximo valor observado (74% en 1993) se produjo a los 16 meses de que fuera hallado el primer ejemplar con sarna. A partir de este elevado valor de prevalencia, se observa un punto de inflexión en la curva de prevalencias, que disminuye hasta volver a ser inexistente (1999). Desde 1995 no se han vuelto a observar enfermos. En el presente estudio, realizado en el útlimo año de la epidemia de sarna en el arrui de Sierra Espuña (1994), la mayoría de los enfermos avistados mostraban lesiones cutáneas de extensión regional (72%) más que generalizadas (7%). El predominio de enfermos en periodo de estado, unido a la relativamente baja prevalencia de afectados (12%) hace inferir que habían disminuido tanto la morbilidad como la letalidad de la parasitosis, en comparación con etapas epidémicas anteriores; en las cuales aunque no se tiene información explicita de la extensión corporal de las lesiones, parece lógico suponer que eran severas a tenor de los altos valores de morbilidad y mortalidad constatados. En el arrui las lesiones se asentaban sobre todo en el cuello (86%), la cabeza (76%) y el dorso (65%), luego en la espalda (40%), y con menor asiduidad en flancos, grupa y extremidades (9%). La exploración anatomopatológica a distancia, mediante telescopio, resulta de enorme utilidad, aunque existe cierto grado de dificultad para divisar lesiones ubicadas en regiones interiores y ventrales (axilas, ingle, ubre y escroto). Por esta razón, la ausencia total de avistamiento de lesiones en estas localizaciones en el caso de los arruis de Sierra Espuña no presupone que no existan. La desaparcición de la enfermedad en los arruis del Parque contrasta con la evolución de la enfermedad en otras zonas, en donde el pico epidémico es seguido por un estado endémico, pero no por un silencio epidémico. En Sierra Espuña la autolimitación del brote ha estado ayudada por la eliminación mediante caza selectiva de individuos enfermos, por la reducción de la población receptible mediante captura y enclaustramiento de una elevada proporción de animales, y por la inducción de resistencias mediante la administración de alimento con el quimioterápico antisárnico ivermectina (Ivomec). El silencio epidémico de la sarna en el PR de Sierra Espuña, constatado en 1999, puede estar favorecido por la dificultad para persistir el agente causal en el entorno y la ausencia de especies hospedadoras secundarias que mantengan el ácaro. El arrui es la única especie hospedadora, otros artiodáctilos y carnívoros no intervienen en el mantenimiento de poblaciones infectivas del ácaro, ya que no existen evidencias clínicas en jabalí y perros cimarrones presentes en la zona. Las condiciones meteorológicas extremas, fundamentalmente el aumento de la temperatura y la disminución de las precipitaciones, y por tanto de la humedad.
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