EL VALOR SEXUAL EN LA EDUCACIÓN INTEGRAL DE LA PERSONA. UN ANÁLISIS ESTIMATIVO EN LA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN DE GRANADA

Autor: JIMÉNEZ RÍOS FRANCISCO JAVIER
Año: 2002
Universidad: GRANADA
Centro de realización: FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN DE GRANADA
Centro de lectura: CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
Director: GERVILLA CASTILLO ENRIQUE
Tribunal: NUÑEZ CUBERO LUIS , FORLEO ROMANO , LORENZO DELGADO MANUEL , SORIANO DÍAZ ANDRÉS , CASARES GARCÍA PILAR
Resumen de la tesis

Esta tesis se centra en valores sexuales y tiene por objeto las personas que se dedicarán de manera profesional a la educación. Se justifica por las siguientes razones, entre otras: la investigación realizada por el grupo Valores Emergentes y Educación Social en la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada pone de relieve la incidencia de los valores efectivos en la formación de los futuros educadores profesionales: la importancia de la sexualidad se muestra creciente según las encuestas publicadas en Jóvenes 99; se encuentran numerosos análisis sobre los comportamientos y actitudes sexuales de los jóvenes pero resulta difícil buscar trabajos centrados en valores sexuales. El objetivo fundamental consiste en mostrar la sensibilidad de estos futuros educadores a valores sexuales, de tal forma que permita fundar una pedagogía sexual. Este objetivo se logra de manera adecuada y se indica el lugar central de la Educación sexual en el ámbito pedagógico, así como su centralidad curricular en la formación de las personas que se dedicarán a la educación. La mostración de la persona (fenomenología) constituye el nervio fundamental de la metodología, en una integración consiste con la reflexión crítica y el análisis positivo. Está constituida por tres partes. La fundamentación de la primera parte permite, en la segunda, la elaboración de un cuestionario sobre valores sexuales del alumnado universitario, cuyos resultados abren las orientaciones educativas de la parte final. La primera parte se apoya en una noción de persona que acentúa el aspecto comunicativo, relacional, simbólico. Ésta se describe en el primer capítulo y se hace operativa en el segundo. Se parte de la manifestación de la realidad personal humana en el estar dentro de sí de una continua apropiación-creativa que constituye su proceso de realización; una mostración que culmina con su fundación racional. Esta noción de persona se hace operativa, en el segundo capítulo, a partir de la descripción del Dr. Gervilla y la axiología educativa que despliega. Se consideran nueve categorías de valores sexuales: corporales, intelectuales, afectivos, estéticos, individuales-liberadores, morales, sociales, instrumentales e integrales. La segunda parte se abre con la elaboración del cuestionario, en el capítulo tercero, sostenido por la doble fundamentación y operativización teórica y práctica de la primera parte. El cuestionario se desarrolla en cuatro momentos: datos personales significativos, ítems en los que se manifiesta el grado de acuerdo sobre temas y dimensiones de la sexualidad, palabras y expresiones en las que se muestra el agrado de la sensación que provocan y, finalmente, afirmaciones ante las que se responde en función del sentimiento positivo o negativo que provocan. Para la validez se recurre a expertos en valores y en juventud, en sexología y metodología; se hace una prueba piloto y otra de contraste. Mil doscientas personas constituyen la muestra. La fiabilidad es muy cercana a uno. En el capítulo cuarto se aborda el análisis de los resultados. Tras una descripción lineal de todos los ítems se presentan análisis más globales, sobre todo de las categorías de valores que articulan la tercera parte del cuestionario, y se muestran reflexiones y contrastes de interés. Un dato significativo es que entre todas las variables destaca el "sexo con amor" en el primer lugar, cosa que ocurre también en la prueba de contraste; el último puesto, como se reitera en todos los estudios, es para el embarazo no deseado. En la tercera parte se esbozan orientaciones educativas a nivel personal y social, teniendo en cuenta la mediación curricular. Estas se fundan en la comprensión crítica de la primera parte y los análisis positivos de la segunda, y están en coherencia con el documento sobre Salud Sexual promovido por la Organziación Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y Asociación mundial de Sexología. En el capítulo quinto se muestra la educación sexual integral como elemento fundamental en el proceso de realización personal, en coherencia con el documento referido, cuyo eje central se encuentra también en la dimensión educativa. El capítulo sexto evidencia la necesidad de una educación sexual como elemento curricular central en la formación de los educadores, de tal manera que se facilite la educación sexual en edades más tempranas. En el último capítulo se muestra la dimensión social radical de la educación sexual como instrumento de regeneración de un tejido social saludable. La conclusión nos abre al gran reto que presenta la oportunidad histórica actual para la Pedagogía en el ámbito de la educación sexual como dinamismo de construcción social humanizante.
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