CRISTO MANIFIESTA PLENAMENTE EL HOMBRE AL PROPIO HOMBRE (GAUDIUM ET SPES 22) ANTECEDENTES DE ESTA IDEA Y COMENTARIO DE JUAN PABLO II.

Autor: TRAORÉ N'DATCHIN HONORÉ
Año: 2000
Universidad: NAVARRA
Centro de realización:
Centro de lectura: TEOLOGÍA
Director: LORDA JUAN LUIS
Tribunal: SARMIENTO FRANCO AUGUSTO , LORDA IÑARRA JUAN LUIS , LAMA CERECEDA ENRIQUE DE LA , VILLAR SALDAÑA JOSÉ RAMÓN , MOLINA DÍEZ ENRIQUE
Resumen de la tesis

"Cristo manifiesta plenamente el hobre al propio hombre (Gaudium et spes 22)" constituye una expresión bastante familiar por la difusión que Juan Pablo II ha hecho de ellas. La presente tesis estudia los antecedentes teológicos y doctrinales de dicha expresión y la exégisis de Juan Pablo II. Estos antecedentes se hallan, en primer lugar, en una lectura de los datos bíblicos sobre el hombre como imagen de Dios. San Pablo ahonda, a la luza del evento de Cristo, el conocimiento del hombre: el ser humano es llamado a ser imagen de Cristo. En éste, en quien todo se va a recapitular, se encuntran el modelo y la norma del hombre. En la era Patrística, san Ireneo, san Atanasio y san Cirilo de Alejandría, desarrollan el tema paulino de la recapitulación. Una nueva profundización se encuentra en el tema del "universale concretum" que desarrolla el Cardenal Nicolás de Cusa en su libro "la docta ignoracia". Ahí, muestra que Cristo es a la vez lo "universal" y lo "concreto", fuente por tanto de conocimiento de todo, cuando existe. El tema del "universale conretum" encuentra en la teología moderna un eco, particularmente en la teología de la historia de von Balthasar, en la antropología trascendental de Karl Rahner y otros. Todo esto muestra a su vez la centralidad de la figura de Cristo que en teólogos como Romano Guardini, Jean Mouroux y Jean Daniélou se aplica a la existencia de todo hombre, tanto la de la tierra como la esctológica. Estos elementos doctrinales y teológicos incíden en la elaboración de Gaudium et spes. Se estudia la historia concreta de este número 22 através de los cuatros borradores hasta llegar a la redacción final. Después del Concilio, el entonces Cardenal Karol Woityla y después Juan Pablo II, centra su enseñanza en la antropología cristiana condensada en éste número 22. Para Juan Pablo II, en Cristo se descubre la dignidad, la grandeza y la identidadad de cada ser humano. En concreto, la identidad de "persona" resulta ser participación en la Persona subsistente del Verbo. El origen y el destino trinitrios del hombre se esclarecen y se confirman en el origen y el destino trinitarios de Jesucristo.
Materias relacionadas