APORTACIONES DIAGNOSTICAS DE LA TOMOGRAFIA COMPUTARIZADA HELICOIDAL EN LA ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL.

Autor: CAMPO DEL VAL M. LOURDES DEL
Año: 1998
Universidad: ALCALA
Centro de realización:
Centro de lectura: MEDICINA
Director: MORENO OTERO RICARDO
Tribunal: ALVAREZ DE MON SOTO MELCHOR , FERREIROS DOMINGUEZ JOAQUIN , GARCIA GRAVALOS RAFAEL , GOMEZ LEON NIEVES , RODRIGUEZ ZAPATA MANUEL MIGUEL
Resumen de la tesis

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) engloba un grupo de trastornos inflamatorios crónicos con afectación principal del tubo digestivo. Las dos entidades patológicas principales son la enfermedad de Crohn (EC) y la colitis ulcerosa (CU). El diagnóstico de estas enfermedades descansa en una serie de pruebas complementarias como, endoscopia con toma de biopsia y métodos de imagen como los estudios baritados a los que se ha añadido otras técnicas como ultrasonidos, tomografía computarizada (TC), resonancia magnética e isótopos. El objetivo del presente trabajo es valor la utilidad global de la tomografía computarizada helicoidal en el diagnóstico de la de la EII, así como los signos rafiológicos más frecuentes en la EC y en la CU en las fases aguda y en remisión. El estudio se ha llevado a cabo en 50 pacientes diagnosticados de EC y 11 con CU a los que se ha realizado de forma programada un estudio de tomografía computarizada convencional en que el tubo de rayos X gira de forma contínua mientras se desplaza la mesa en la que se encuentra el paciente, consiguiendo estudiar toda la cavidad abdominal en una pausa de apnea, eliminando los artefactos de respiración y movimiento. Se recogen también los datos de laboratorio conocidos como reactantes de fase aguda y los resultados de endoscopia, tránsito baritado y enema opaco para realizar correlaciones entre las distintas fases de la enfermedad y las distintas pruebas diagnósticas. Los reactantes de fase aguda mostraron asociación estadísticamente significativa con las fases aguda y remisión de la enfermedad. Los signos rafiológicos más frecuentes en la fase aguda de los pacientes con EC son el engrosamiento de la pared intestinal (media 8,5 mm), que muestra una densidad aumentada con la administración de contraste iodado intravenoso (media 95.5 unidades Hounsfield) y la presencia de afectación del mesenterio, especialmente la afectación de grasa mesentérica y la hipervascularidad próxima al segmento intestinal afectado. La complicación más frecuente en la fase aguda fue la presencia de abcesos (24%) también se encontraron fístulas,flemones, obstrucción, pancreatitis y sacroileitis. Algunas de estas alteraciones también pueden encontrarse en los pacientes en remisión: grosor de la pared (media 6,5 mm), presencia de target y persistencia de proliferación fibrograsa y vasos dilatados. La comparación entre TC-H y endoscopia y TC-H y tránsito intestinal mostró asociación estadísticamente significativa. En la CU los signos encontrados en la fase aguda fueron engrosamiento de la pared del colon (media 7,1 mm) y en algún caso vasos mesentéricos engrosados. En los pacientes en remisión no se encontraron alteraciones. La TC-H puede ser una técnica eficaz y segura en el diagnóstico de la EII. Los hallazgos encontrados se correlacionan positivamente con las fases de la enfermedad y con los estudios de endoscopia y tránsito baritado.#
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