ALTERACIONES GENÉTICAS EN LAS REGIONES 18Q21 Y 3P14 EN EL ADENOCARCINOMA GÁSTRICO: RELACIÓN CON OTROS PARÁMETROS CLÍNICO-MORFOLÓGICOS Y VALOR PRONÓSTICO

Autor: RIVA ONANDÍA SUSANA ROSA DE LA
Año: 2002
Universidad: NAVARRA
Centro de realización: FACULTAD DE MEDICINA - UNIVERSIDAD DE NAVARRA
Centro de lectura: MEDICINA
Director: SOLA GALLEGO JESÚS JAVIER
Tribunal: SOLIS ERRUZO JOSÉ A. , SÁINZ SAMITIER RICARDO , AMIGUET GARCÍA JUAN ANTONIO , SÁEZ CASTRESANA JAVIER , PANIZO SANTOS ANGEL FERNANDO
Resumen de la tesis

El cáncer gástrico, es todavía uno de los tumores más comunes del mundo con una incidencia estimada del 10,2% de todos las neoplasias malignas, aunque tanto su tasa de incidencia como de mortalidad presenta gran variabilidad geográfica. En su desarrollo se han implicado varios factores entre los que destacan los ambientales como la infección por H.pylori, condiciones precursoras y alteraciones moleculares. El adenocarcinoma gástrico, según las clasificación de Lauren, se divide en dos tipos histológicos bien definidos que presentan diferencias no solo clínicas, morfológicas y pronósticas, también en su desarrollo, con diferente acumulación de eventos moleculares. Mientras que el adenocarcinoma gástrico de tipo intestinal se desarrolla a través de un proceso "multipaso" que se inicia con la gastritis crónica y se continua con gastritis atrófica, metaplasia y displasia, el tipo difuso parece prescindir de esta evolución multipaso. Seh especulado con la posibilidad de que la carcinogénesis gástrica presente una vía de desarrollo predominante similar a la progresión adenoma-adenocarcinoma colorrectal. Sin embargo esta acumulación secuencial de alteraciones genéticas que ocurre en los tumores colorrectales no se ha podido probar plentamente en el adenocarcinoma gástrico. Existen suficientes evidencias y resultados controvertidos sobre la posible implicación de varios genes supresores de tumor y oncogenes en la carcinogénesis gástrica, con diferentes eventos genéticos y distinto predominio según el tipo histológico de tumor. Puesto que la secuencia de estas alteraciones genéticas en el desarrollo del adenocarcinoma gástrico no está del todo establecida y puesto que los hallazgos moleculares en los dos tipos histológicos presentan resultados contradictorios, nos propusimos analizar en una serie de 69 pacientes intervenidos en nuestro centro por adenocarcinoma gástrico, la incidencia de alteraciones en dos regiones cromosómicas que albergan genes supresores de tumor y que se encuentran frecuentemente deleccionadas en los tumores malignos; 18q21 (gen DCC) y 3p14 (gen FHOT). Para su estudio utilizados cinco microsatélites de cada cromosoma localizados dentro o próximos del locus a analizar y recogimos, tras su ampliación por PCR, la presencia de alteraciones (LOH o MSI). Completamos el estudio mediante el análisis inmiunohistoquímico de las proteínas p53, c-erb-B2, FHIT y Ki67. Además analizamos la actividad proliferativa tumoral mediante citometría de flujo. El resto de factores clínico-morfológicos fueron recogidos de la revisión de las historias clínicas de los pacientes y la supervivencia se obtuvo mediante el contacto telefónico con todos ellos. En nuestros resultados hemos observado como las alteraciones de las regiones cromosómicas 18q21 y 3p14 son frecuentes en el adenocarcinoma gástrico, independientemente del tipo histológico y del estadio tumoral. Por el contrario, tanto la acumulación de p536 como la sobreexpresión de c-erb-B2 son fenómenos estadísticamente más frecuentes en el tipo intestinal que en el difuso. El tipo intestinal del cáncer gástrico presenta una actividad proliferativa significativamente superior al tipo difuso con predominio del patrón celular ni diploide. Coincidiendo con la malyoría de los autores, los parámetros clasicamente considerados como factores predictores de supervivencia (estadio tumoral, grado de invasión de la pared gástrica, afectación ganglionar y diseminación a distancia) se comportan en nuestra serie como factores pronósticos. En el tipo intestinal el único factor que determina la supervivencia de los pacientes es la diseminación a distancia. Las alteraciones de las regiones cromosómicas analizadas y la acumulación de la proteína p53 no influye en la supervivencia de los pacientes. Por el contrario la sobreexpresión de c-erb-B2 determina un subgrupo de pacientes con peor evolución y menor supervivencia.
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